Los bares recaudarán hasta un 30% más durante el Mundial 2026
En España, bares, terrazas y chiringuitos se preparan para convertir cada encuentro en un acontecimiento social, con más cerveza, comida rápida, pantallas y personal de refuerzo. Sin embargo, el consumo en casa y los pedidos a domicilio también ganan terreno, mientras que los horarios y el recorrido de la Selección serán decisivos para determinar el verdadero impacto del campeonato en la hostelería.

El fútbol se juega en equipo y se ve en comunidad, al menos en España. Más de la mitad de los aficionados a este deporte en nuestro país elegirá disfrutar de los partidos del Mundial 2026 en bares, una cifra que coloca a los españoles a la cabeza en el consumo de fútbol fuera del hogar.
En ese contexto de deporte entendido como acontecimiento social, los locales de hostelería se mantienen como el escenario favorito para vivir los torneos, muy por encima de otras alternativas, según un estudio de Laliga sobre preferencias en el consumo de fútbol.
“Más allá del resultado, el fútbol en España se vive como un momento de conexión social. Los bares siguen siendo el lugar donde esa experiencia cobra sentido”, señala Noemí Merino, Country Manager de MegaCasino España.
La pandemia cambió la forma de disfrutar del fútbol
Hostelería de España prevé que los bares puedan aumentar sus beneficios entre un 25% y un 30% en los días de partido que se celebren en horario favorable al consumo fuera de casa. Según sus cálculos, si España llega a la final, los beneficios para los bares pueden superar los 130 millones de euros.
Sin embargo, advierten desde la patronal del sector que el impacto económico del Mundial en la hostelería no será igual para todos los establecimientos, y que dependerá de factores como el tamaño del local, la disponibilidad de pantallas, la ubicación o la presencia de terrazas, especialmente en un contexto de climatología favorable. También de la climatología y de la evolución que la Roja tenga en el torneo.
El gasto por consumidor en los bares crecerá, de media, un 11% durante la celebración del torneo según el informe sectorial de Worldpanel de Numerator , aunque otros estudios elevan este incremento hasta el 16%. Se calcula un gasto de entre 13 y 18 euros por persona en cada encuentro que se sigue en un bar.
Eso sí, según la consultora, la gente preferirá ver el partido en casa que en el bar, sobre todo en los primeros partidos el campeonato: su informe dice que dos de cada tres aficionados al fútbol seguirán el Mundial desde su hogar y gastarán un 6% más en comprar comida y bebidas.

"La pandemia marcó un antes y un después". Asegura Santi Vidal. El hostelero cuenta a RTVE Noticias que desde entonces mucha gente se queda en sus casas: "Antes del coronavirus una noche de fútbol era una auténtica locura, era hasta agobiante físicamente estar en el bar, la gente no cabía en el local, la terraza estaba llena y las reservas se hacían con semanas de antelación, pero después del covid-19, mucha gente prefiere estar tranquila y reunirse con amigos en casa".
Precisamente la patronal de hostelería destaca que si los bares se benefician del fútbol, los restaurantes suelen registrar un descenso en las reservas coincidiendo con la emisión de los partidos, en particular cuando se ofrecen en abierto, "lo que incentiva el consumo en el hogar". En esos casos, aumentan las peticiones en las plataformas de comida a domicilio.
El informe 'El Mundial a domicilio' de la compañía de reparto a domicilio Glovo revela que el 80% de los españoles prefiere ver los partidos en casa y que se priorizan los pedidos de pizza y hamburguesas. Según ese documento, el 82% de los encuestados utiliza delivery durante los partidos y hace los pedidos antes del comienzo del encuentro.
La comida rápida, la opción favorita para disfrutar de los partidos
"Sabemos que la gente quiere picoteo y comida rápida para ver los partidos, así que estamos haciendo cambios en la carta para que el Mundial de este año sea un éxito en nuestro local". Lo cuenta a RTVE Noticias Julocho García. Él no tiene experiencia de otros mundiales porque compró el chiringuito 'El Amarillo' en Cabañas, A Coruña, el año pasado: "No he vivido nunca un Mundial en la hostelería, pero las expectativas están altas, así que los días de partido vamos a ofrecer una carta alternativa a las comidas habituales".
Refuerzo de personal
Todos están preparados para el mejor escenario: que España gane el Mundial. "Si eso pasa, el bar se llena, está claro", asegura Santi Vidal: "Nosotros tenemos preparado personal de refuerzo al que llamamos en casos de celebraciones, fines de semana más intensos y están avisados por si les necesitamos esos días".
Coinciden con este planteamiento los dueños del chiringuito El Amarillo y del bar El Portón: "La experiencia de torneos anteriores como la Eurocopa 2024 nos dice que si España avanza en la eliminatoria, el bar se llena un 50 o, incluso, un 70% más lo de lo habitual, entonces ahí tenemos que reforzar personal porque si no es una auténtica locura, no damos a basto", explica Jacob Medina.

La distribución se prepara para servir más
Conseguir que el fútbol mueva a la clientela de los bares es trabajo de toda la cadena productiva. Por eso, los distribuidores de bebidas y las marcas suelen preparar importantes campañas comerciales durante eventos masivos como este Mundial. Sus estrategias incluyen el suministro de mobiliario y pantallas, el lanzamiento de ediciones limitadas, merchandising y ofertas.
"Nosotros hemos pedido más cerveza de la habitual y la distribuidora con la que trabajamos nos la ha servido ya y nos ha dado una serie de obsequios para regalar entre los hinchas", cuenta Jacob Medina: "Tenemos de todo, decoración, banderolas, pintura de caras, nos han regalado "rasca y gana" con sorteos y productos de merchandising. Además, nosotros también hemos decidido sortear una bufanda oficial de la selección española".
"Los bares llevan ya semanas pidiendo más suministro para el mundial, se suelen adelantar" explica a RTVE Noticias Guillermo López Menchero, comercial de Menchero Gil S.A. Estos días, la actividad en esta planta distribuidora de bebidas situada en Villarta de San Juan (Ciudad Real) se enfrenta a un ritmo más intenso del habitual. Se nota que algo pasa: "En los días de partidos importantes los bares suelen pedir más cantidad y además adelantan pedidos para no quedarse cortos, sobre todo de cerveza, refrescos y agua. Nosotros nos estamos preparando con más stock, más reparto y más previsión".
La diferencia horaria con América juega en contra
Los partidos de este Mundial 2026 se van a disputar en unos horarios poco habituales para el fútbol español por la diferencia horaria con los países anfitriones. Los dos primeros, contra Cabo Verde, de ayer lunes, y Arabia Saudí del día 21, son a las seis de la tarde, mientras que el España-Uruguay del 27 de junio se celebrará a las dos de la madrugada.
Esta situación puede jugar en contra de la afluencia en los bares en esos primeros enfrentamientos deportivos: "En Madrid hace mucho calor a las seis de la tarde, la gente no va a salir de su casa con 40 grados para ir al bar a ver el partido, se quedan en su salón con el aire acondicionado" asegura Santi Vidal de El Cuadro.
Sin embargo, hay quien ve una oportunidad en esto: "A nosotros, como tenemos un chiringuito nos vienen hasta bien los horarios un poco más raros", asegura Julocho García del chiringuito El Amarillo. Explica que "en Galicia no hace tanto calor aunque sean las seis de la tarde y la playa está enfrente del bar". Entonces, "la gente se da un baño de media tarde y luego se viene a ver el partido a nuestro local; cuando termine el encuentro es la hora perfecta para cenar".
García se muestra tan entusiasmado que, incluso, se está planteando dejar abierto su local para los encuentros que se disputen de madrugada: "No somos un bar de copas, somos más de comidas y bebidas, pero podemos adaptarnos; el éxito está en ser flexibles y si la gente llama interesándose por ver los encuentros que son más tarde, aquí les recibiremos con las manos abiertas, una cerveza y un trozo de empanada", concluye.
El Mundial no solo se juega en los estadios de Estados Unidos, Canadá y México; sino que también se disputa en las barras de los bares, las casas y las calles de España. Eso sí, su éxito económico se fía principalmente a algo que tiene que pasar en el campo de juego: que gane la Roja.
Fuente: RTVE